Carranco necesitaba llevar su queso a eventos sin perder la lectura de marca ni complicar el servicio. Katrina Marketing diseñó un catering de dos formatos: bocadillo en porción individual, para tomar de pie, y tabla de quesos para mesa.
Cada porción va en un cono o vaso de papel con la marca impresa, sostenida en gradas de metal negro sobre mantel de cuadros azul y blanco. Dentro, la brocheta combina queso en cubo, embutido enrollado, ate, aceituna y champiñón, con una ramita de romero y un crujiente de queso que da altura. Las tablas repiten la paleta con quesos en cuña, uva, fresa, nuez y galleta, y una placa redonda de madera con el logotipo.